Beber café en Italia: las reglas de oro

De nuestro equipo editorial

En Italia, el café es algo más que una bebida: es un ritual, una constante social y, para muchos, un derecho cultural básico.

"Il caffè è sacro", dicen los italianos: el café es sagrado. En Italia, el café no es un producto de estilo de vida, sino una parte tradicional de la vida. El "café con leche de soja para llevar" no tiene nada que ver con el disfrute italiano del café. El espresso intermedio son los tres minutos de calidad de vida. Hay reglas no escritas en torno a la cultura italiana del café:

1. El espresso nunca es "para llevar"

desayuno
Pequeño desayuno en Apulia, por supuesto con café expreso

Un espresso ocurre. Entre una cita y otra, al charlar con los amigos, después de comer, de camino al trabajo. Los italianos suelen tomar café varias veces al día, pero nunca en tazas térmicas y nunca "para llevar". Si paseas por Roma con un vaso de papel, puede que bebas café, pero no lo tomas para llevar. pero no italiano.

2. Beber en el bar = más barato, en la mesa = más caro

Los italianos suelen tomarse su espresso de pie en la barra, en unos segundos, con un saludo al camarero. Y hay una razón para ello: allí el café suele costar sólo entre 1 y 1,20 euros. Si te sientas, en muchas ciudades pagas al menos el doble.

Publicidad

3. Sin café con sirope

El café italiano es corto, fuerte y directo. Si te acercas a la barra con peticiones como "café con leche de caramelo con leche de soja extra y canela", en muchos bares te mirarán con irritación, cuando no te ignorarán. En Italia los hay:

Estás viendo un contenido de marcador de posición de YouTube. Para acceder al contenido real, haz clic en el siguiente botón. Ten en cuenta que al hacerlo compartirás datos con terceros proveedores.

Más información

4. ¿Pagar primero o pagar después?

En algunos bares pagas por adelantado en la caja ("alla cassa"), te dan un papelito y se lo das al camarero. En otros bares, pagas directamente en la barra después del café. No hay un sistema estandarizado, así que es mejor preguntar ("¿Pago prima o dopo?") en vez de quedarte con las ganas.

5. Capuchino sólo para el desayuno

La regla estándar de (casi) todas las guías de viaje: nada de capuchino después del desayuno, y menos con el estómago lleno. Para los italianos, un capuchino después de una comida caliente es casi un pecado mortal culinario: demasiado pesado, demasiado lácteo, demasiado. Pero, ¿sabes qué? Si te gusta, bébetelo. Los italianos también rompen sus reglas, pero saben exactamente lo que hacen. Y eso marca la diferencia.

Publicidad

Comentarios

es_ES

Descubre más desde la bella vita club

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo